Comencé a escribir Alerta Pseudociencias como un apéndice de mi blog "principal": Proyecto Sandía, donde intento explicar, semana a semana, fenómenos científicos y mitos urbanos de una forma simple.
En mi más absoluta inocencia, no sabía que había otras personas hablando de escepticismo, en realidad era algo de suponer, pero tampoco sabía qué era eso exactamente. Todo comenzó porque había descubierto la palabra pseudociencia, y me emocionó que todo lo que venía pensando sobre la astrología tenía un nombre, les comento que tengo veinte años, para poner las cosas en una mejor perspectiva. Siempre fui un apasionado por la ciencia que pensó que predecir el futuro o conocer nuestra personalidad con la posición de las estrellas era un tanto ridículo. Si bien de chico tuve facetas conspiranoicas, en las que creía todos los documentales de OVNIs, terminé comprendiendo la improbabilidad de los sucesos, y que los que no eran fenómenos climáticos o sucesos desconocidos con pocas pruebas, eran un claro engaño.
El hecho es que quería profundizar sobre estos temas, y llevar una bitácora donde catalogarlos y almacenar las respuestas más importantes, para poder compartirlas con otras personas y aprender. Abrí este blog por eso, y porque pensé que los lectores de Proyecto Sandía se quejarían de la monotonía.
Fue una decisión excelente, porque cuando intenté presentarlo en sociedad, me encontré con muchísimos otros de un nivel intelectual que jamás hubiese imaginado, y con directorios como Red Crítica, donde cualquiera que tenga un blog de temática escéptica puede enviar sus enlaces para ser catalogado.
En los últimos años parecen haberse desarrollado miles de blogs en todo el mundo, tomando la posta de los boletines escépticos que publicaban algunos grupos de diferentes países, desde los tiempos de Sagan o Asimov. Cuando digo "tomar la posta", me refiero a que fueron sucesores cronológicamente, porque muchos no conocen la existencia de los demás. Simplemente existen porque hay personas curiosas detrás que se indignan de la existencia misma de las pseudociencias, y cómo se utiliza el lenguaje científico de forma engañosa con el único fin de hacer dinero fácil con el poco interés de las personas por el conocimiento.
El principal problema del escepticismo científico, es que algunos de sus divulgadores solemos ser personas poco diplomáticas, y en parte nutrimos esa apariencia soberbia que parece tener. Hace unos días el astrónomo y divulgador Phil Plait dio una charla muy interesante sobre este tema, de donde se extraen muchas cosas interesantes como:
"¿Cuántos de ustedes dejaron de creer en lo que creían, porque alguien les dijo que eran unos imbéciles subnormales?"
"Nuestro producto no es agradable, de hecho es un misil, decir que no existen la magia o los finales felices, la vida después de la muerte, o que no significamos nada para el Universo no es fácil, ¿por qué la complicamos agrediendo a quienes no quieren comprenderlo?"
"Muchos escépticos son muy buenos guerreros, con todo lo que saben de matemática y falacias lógicas pueden destruir cualquier argumento erróneo. Pero esto no es una guerra, queremos convencer a las personas, no destruirlas: no necesitamos guerreros, sino diplomáticos".Y comentó que el Movimiento Escéptico Internacional debería reflexionar antes de salir a pelear en cada foro, blog o video que encuentra. Lo cierto es que tal Movimiento no existe, Plait se refiere al conjunto heterogéneo de personas, bloggers, agrupaciones y demás que cuestionan las pseudociencias y promueven el pensamiento crítico. Mauricio Schwarz escribió un extenso artículo en su blog El Retorno de los Charlatanes donde critica un poco la postura condescendiente de Phil Plait, ya que realmente no tiene sentido intentar explicarle a alguien algo, cuando su salario depende de no entenderlo, o de hacerse el que no entiende. Y propone mejorar la enseñanza de la ciencia y el escepticismo a las juventudes. Personalmente no me parece que una postura excluya a la otra: si bien parece difícil razonar con una persona que cree en estas cosas, conozco muchas personas con las que luego de meses de conversar y analizar estas cosas han cambiado considerablemente su forma de pensar, se han vuelto más curiosas y han comprendido que las anécdotas personales no tienen valor estadístico, que la sugestión influye mucho más de lo que se puede esperar, de la importancia del doble ciego y muchas cosas más. Tener estas cosas claras me ha ayudado también a comprender a las pseudomedicinas y tener una clara demarcación de la importancia de la ciencia en estos temas.
Consigna
Pero para no seguir especulando, y no hacer pseudociencia barata yo mismo, me gustaría que varios de los más de trescientos suscriptos de Alerta Pseudociencias cuenten su experiencia personal: ¿se consideran personas escépticas? ¿por qué han dejado de creer en las pseudociencias? Lo que más interesa de esta última pregunta no es el por qué (sus principios van en contra de muchas disciplinas aceptadas, y no se ha demostrado en situaciones controladas su efectividad) sino el cómo. Cómo fue el proceso de aprendizaje, qué lecturas les han servido, cuáles documentales, qué aceptaban sin preguntarse antes, qué dejaron de aceptar, que siguen creyendo y por qué.
En definitiva la respuesta a ¿Por qué eres escéptico? acompañada de cualquier dato que pueda resultar útil para intentar mejorar la divulgación, para poder darle en el clavo y no martillarle la cabeza a las personas con artículos contraproducentes. Cualquier anécdota personal relacionada con estos temas es válida, porque si bien no tienen valor estadístico de forma individual, sí va a ser útil para todos el conjunto de comentarios.
Y hablando de estadísticas, probablemente eres uno de ese 95% de los que no están acostumbrados a comentar en un blog, o tal vez nunca lo hacen porque no sienten la necesidad. Bueno, ésta es tu oportunidad: aunque creas que no tienes nada para decir, tu experiencia nos interesa a todos, así que esperamos que lo hagas, y de hecho, es probable que un futuro más racional, libre e igualitario dependa de tu comentario. Si no comentas, no sabremos si tu experiencia puede llegar a ser totalmente revolucionaria.
Si eres del 5% que suele comentar, también nos interesa tu comentario aquí porque este es un tema del que no suele hablarse.
Y si tienes un blog, no dudes en replicar este artículo, o parte de él, para que tus lectores puedan hacer lo mismo. Cualquier otra red social como Facebook o Twitter es útil también. Veremos qué tal sale este pequeño experimento


39 comentarios:
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