Cuando uno cree haber escuchado suficientes sandeces curativas: pulseras con imanes y hologramas, moléculas de agua simpáticas, y hasta aspiradoras anales. Un lector deja un comentario en el buzón de sugerencias comentando la coleoterapia: Comer insectos vivos metidos en cápsulas para que una sustancia mágica que contienen cure la enfermedad que queramos. ¿Cómo conseguir los bichos? Fácil: contactarse con una red internacional de tráfico de insectos prohibidos por ser plaga. ¿Evidencia? ¿Y eso qué es?
La coleoterapia es una pseudomedicina que pretende curar diversas enfermedades totalmente arbitrarias, con el consumo de unos insectos llamados gorgojos (sí, son los de la foto, miden 5mm). La hipótesis nunca probada es que estos insectos al llegar al estómago, mueren y liberan una hipotética sustancia llamada coleotoxina que tiene diversos efectos contra muchas enfermedades.
Lo que diferencia esta pseudomedicina de muchas otras, es que ellos mismos admiten que no hay ningún tipo de evidencia científica que sustente sus propuestas. De más está decir que Rubén Dieminger, quien promociona una red de solidaridad para regalar gorgojos ("cadena del gorgojo"), no ostenta ningún título universitario, y basa sus hipótesis en la observación cualitativa de algunos casos, y anécdotas.
En su página web cuenta que una vez escuchó a una anciana que contaba que había escuchado de un soldado alemán que cayó herido en un granero. Tenía heridas y hemorragias en su cuerpo, y tuvo que permanecer durante diez días ahí. Lo único que tenía para comer eran gorgojos. Y su salud mejoró en vez de empeorar. Ergo, los gorgojos curan.
Yo una vez estaba resfriado. Hice reposo y miré televisión. Me recuperé. Ergo la televisión cura.
Ellos mismos dicen que esta historia podría ser falsa, pero desde hace diez años, están consumiendo bichitos, o dándole a amigos enfermos. Algunos se recuperaron, y otros no. Obviamente que estos últimos se explican porque el cáncer estaba muy avanzado, no porque su terapia no sirva.
El caso es que todo comenzó en Misiones, Argentina, en los '90. Y hoy, bajo un halo de secretismo y misterio parecería difundirse por todo Sudamérica, y las últimas noticias que comentan hablan de que la "red del gorgojo" penetró Estados Unidos. Justamente quien nos dejó el comentario era mexicano. Y algunas fuentes dicen que se ya se utiliza en países asiáticos.
Rubén Dieminger explica que no es una teoría científica (ni siquiera él es médico), y que una de sus luchas es que la ciencia califique o descalifique sus propuestas. Pero pareció preocuparse más en armar una red de tráfico de plagas, armar una página web contando anécdotas desconectadas, escribir un libro con preguntas frecuentes e instrucciones de cuidado de gorgojos para venderlo por Internet, y cualquier otra cosa en lugar de investigarlo, o mandarlo a investigar.
Esto no quita que un párrafo más abajo diga que su hipótesis "es científica", lo cual habla de su incomprensión de la ciencia: cualquier cosa puede ser considerada "hipótesis", lo que interesa es comprobarlo. Lo que sería parte del método científico.
Y como el señor inventa que la sustancia X de los gorgojos mejoran el sistema inmune (Sí, nada más que eso. Médicos: agárrense la cabeza), mucha gente desesperada que tiene HIV, acude a preguntar por los gorgojos, e inventar sus propios tratamientos: empezando con 10 por día y aumentar de a uno (?!).
Careciendo de cualquier dato, se jacta de armar una sección con fotos de "insectos incorrectos: no los consuma". Porque no. Tal vez no tengan la sustancia X.
Sigue jugando con la salud de las personas (algunos hablan de colitis luego de la ingesta de bichos vivos), y sobre todo esparciendo falsas y tristes esperanzas, como puede verse en el libro de quejas, cientos de personas reclamando sus gorgojos para familiares que están al borde de la muerte, sin contar que exponen a las víctimas a tener problemas con la ley, por algo que ellos mismos aclaran:
En chile la tenencia y introducción al territorio nacional de estos insectos es considerada "plagas" y está penada por ley, por lo que podría traer muchas complicaciones a quienes los poseen, (económicas,multas y/o prisión) por ello se sugiere el manejo responsable de los desechos al limpiar los criaderos de palembus, ya que podria considerarse que existe la tenencia responsable del pelembus, por ello antes de tirar los desechos, destruya posibles huevos o larvas con agua caliente o microondas o un golpe de frío en el congelador.Esta pseudociencia se vende con muchas estrategias para esquivar las críticas, por ejemplo:
- Dice ser gratuita, ya que los gorgojos "no se venden"
- Admiten que no hay ningún tipo de estudio que sustente la idea
- Se vende como medicina "complementaria" y no "alternativa" a la medicina tradicional
Sin embargo, esto trae aparejado muchas inexactitudes:
Sobre la Gratuidad
Parece ser cierto que los gorgojos no se venden, pero hay armada una red de familias y colaboradores que se encargan de hacer llegar paquetes con estos insectos a muchos países de Sudamérica. Habría que comunicarse con el autor de la página web para que nos comenten la forma de contactar algún miembro de la red de los gorgojos. Quienes lo han hecho, dicen que algunos colaboradores cobran unos pesos por el envase, lo cual no sería el problema principal, ya que estos insectos se alimentan de plantas, y en muchos lugares se los consideran plagas que destruyen plantaciones, atacan silos de almacén de alimentos, y al tener alas y tan buen olfato, pueden vivir en la ciudad y hacer estragos en comercios panaderos o similares. Cosa que ya ha pasado.
Teniendo en cuenta esto, y que el transporte internacional de seres requiere autorizaciones especiales, esta supuesta red de solidaridad se convierte de forma involuntaria en una red de traficantes de especies peligrosas, para la agricultura, y el comercio de alimentos en todos lados.
El señor Rubén Dieminger tiene expuesto un libro con "más detalles" sobre la cría de gorgojos, la forma de consumirlos, y las enfermedades que supuestamente cura. El libro está a la venta, y el material que contiene es casi indispensable para cualquiera que esté interesado en consumir estos insectos. Según el correo que me contestaron, me envían dos libros al precio de uno, por 60 pesos argentinos, envío incluído. Relativamente barato (16 dólares o 12 euros), pero el envío es dentro del país, y desconozco la calidad física del mismo.
Sobre los estudios
En la página web dice claramente:
¿ Existen fundamentos científicos sobre el uso de este insecto ?
No existen fundamentos científicos sobre esta terapia.
Ud. dirá, pero "Están Uds. locos de divulgar algo así sin fundamento científico". Tiene razón en el planteo, pero no estamos locos, esta terapia ha sido utilizada a escondidas de la sociedad durante 9 años sin prácticamente ningún inconveniente, el conocer algunos de los 1000 casos que realizaron tratamiento con unos resultados excepcionales, nos ha llevado a buscar que lo investiguen, como no lográbamos respuesta, mas bien nos trataron de ignorantes, desarrollamos esta estrategia de presentar mediante una "red solidaria llamada "Cadena del gorgojo" a la sociedad para conocer quienes la utilizan, descubriendo como Ud. lo puede ver que en toda la Argentina la utilizan y en otros países del América del Sur y de Europa.
Entonces, piense, Si Ud. por esas causalidades de la vida descubre algo que ve que es bueno, se lo callaría o lo diría a los gritos.
Yo no pude ocultarlo y me expuse a la sociedad con los consiguientes riesgos que ello implica.
Entonces la cosa parece ser así: a cualquier persona sin estudios universitarios (o con estudios, no viene al caso realmente) se le puede ocurrir la idea más estrambótica para curar el cáncer, el HIV, y prácticamente cualquier enfermedad, pero claro, antes de verificar si tenemos razón o estamos ilusionando con una morbosa mentira a muchos pacientes, tenemos el derecho a mostrarle nuestra ridiculez a más de medio continente. Y luego sentarnos a esperar a que algún chiflado gaste tiempo y dinero en equipos científicos para hacer un detallado estudio de una sustancia química inexistente, sobre una base meramente anecdótica y dispersa.
Total es tan fácil convencer a miles de personas desesperadas de que lo que están usando para curarse no sirve para nada en realidad, y desmontar un negocio internacional de venta de libros, charlas y tráfico de insectos (donde muchas personas habían encontrado la forma de ganarse la vida o al menos tener algo "importante" que hacer), sólo porque "un estudio" así lo demuestra.
Pongamos un ejemplo ligeramente más burdo: planteo que la semilla de marihuana tiene cierta sustancia Y que cuando la pegamos con cinta detrás de nuestra rodilla derecha, la piel (también podríamos decir "las células epidérmicas") absorbe y con ello elimina el contagio de HIV. Las compañías farmacéuticas no lo avalan porque va en contra de su mercado de antiretrovirales. Sin embargo, conozco algunas personas que han tenido sexo con prostitutas (y una semilla pegada detrás de la rodilla) y no se han contagiado. Durante 9 años. Los casos donde no funcionó se debieron a que la carga viral era demasiado alta, y donde sí funcionó, se debe a la sustancia X. Perfecto, la teoría cierra sola, difícilmente se puedan hacer estudios oficiales debido a la ilegalidad de la semilla, y en caso de que se hagan y tenga malos resultados, siempre podemos acudir a "la mafia de las farmacéuticas". Soy el bueno de la película, sólo me resta establecer una red de narcotráfico solidario.
Sobre las medicinas complementarias y alternativas
Siempre la misma falacia, se defienden diciendo que su tratamiento es complementario a la medicina tradicional, y no alternativo. En un principio parece algo limpio, que podría curar con el efecto placebo, sin hacerle daño a nadie. Esta es la jugada que están haciendo muchos pseudoterapeutas en los últimos años, tal vez por precaución, tal vez por culpa.
En mi opinión no existe la medicina alternativa y la convencional, existe la medicina que se basa en la evidencia, y se ha comprobado que funciona, y la medicina que no funciona y es una bella y simple idea.
Ya fue analizado en el artículo sobre los Efectos secundarios de la Homeopatía, por más que los pseudoterapeutas indiquen que debe ser algo complementario a lo tradicional, es cuestión de tiepo e intereses para que las personas comiencen a sustituir la medicina real por cualquier mentira bella. De esta forma los inocentes charlatanes se convierten en criminales inimputables.
Pueden encontrar una nota sobre la coleoterapia en El Escéptico Digital, que data del 2002, donde parece haber salido en los diarios en Argentina. Y se pueden seguir indignando con más mentiras en el sitio oficial de la coleoterapia, donde tampoco pierden oportunidad en promocionar terapias de cristales y otras sandeces.
Conclusión
Después de debatir en los comentarios del artículo, llegué a la conclusión de que no estaba bien explicado.
En definitiva, la coleoterapia plantea la existencia de una sustancia que jamás ha sido comprobada (coleotoxina) que tiene las siguientes propiedades:
- eliminar células cancerígenas, sin afectar células sanas
- eliminar virus nocivos del cuerpo humano
- destruir bacterias que generan enfermedades, obviando las que actuan de forma beneficiosa para el cuerpo
- corregir deficiencias genéticas que puedan ocasionar enfermedades
- sin tener efectos secundarios
- administrando la sustancia a partir de dosis totalmente arbitrarias
- aceptando que algunas especies de gorgojos poseen coleotoxina y otras no, sin ningún argumento
En el hipotético caso de que algo así sea descubierto: alguien consigue suficientes indicios de que el método efectivamente cura a las personas, debería ser un deber y casi una obligación suya investigar al respecto. Con esto me refiero a conseguir algún amigo médico o bioquímico que analice la situación y consiga fondos para investigar. Si los resultados son reales, eventualmente se convertiría en el Alexander Fleming del siglo XXI, y sino, se tendría que dedicar a otra cosa.
El error que se comete es convencer a más de medio continente de que esto funciona, y establecer una red internacional de tráfico de insectos prohibidos. Como ya lo dije más arriba, simplemente imaginemos lo difícil que sería convencer a tantas personas de que la coleoterapia no funciona (en caso de que se investigue al respecto). La razón por la cual supongo que no se investiga bioquímicamente, es porque no se ha encontrado que efectivamente las personas se curen de una forma más efectiva que lo harían si no consumieran nada. Y también por la ridiculez de que una sustancia pueda tener todas esas características mágicas.
El hecho de que aparezcan personas que digan que comieron bichos y se curaron, no implica que estos insectos hayan sido la causa. De la misma forma algunas personas le rezan a diferentes dioses o santos, usan talismanes, toman placebos, realizan otros rituales, o no hacen absolutamente nada y se curan. Y algunos hacen esas cosas y mueren, casi en la misma proporción (pero después no vienen a contarnos que murieron y no les sirvió). Para esto sirve la ciencia y la estadística, para ver más allá de las anécdotas.
42 comentarios:
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